Boudica o Boadicea como se le conoce en Latinoamérica, era una reina guerrera de la tribu de los Icenos, uno de los pueblos que habitaba en las Islas Británicas en la época de los romanos. Fue una valiente mujer que acaudilló no solo a los Icenos sino a todas las tribus cercanas a Norfolk, en el mayor levantamiento contra la ocupación romana que pudo haberse producido en Gran Bretaña, hacia el año sesenta antes de Cristo durante el mandato de Nerón.

Leyenda de Boadicea

Boadicea nació alrededor del año 30, en la tierra de los Icenos, que pertenecían a la cultura celta y  vivían en la antigua región de Anglia del Este, en las tierras más orientales de la isla de Gran Bretaña. Su nombre significa “victoria”, por lo que estaba destinada desde el inicio de su vida al poder y al triunfo.

Los Icenos lograron una independencia casi total, pagaban tributo al Imperio Romano y no eran molestados por nadie. Su rey se casó con Boadicea, quien  se convirtió en la reina de este pueblo celta y le dio dos hijas.

Cuando el Rey murió, una parte de su herencia fue para sus hijas y el resto (según el convenio con Roma) para el emperador, Nerón. Boadicea quedó como reina guardiana de la herencia de sus hijas.

Los romanos no aceptaron la herencia del Rey y deseaban la totalidad de sus bienes. Pocos días después de la muerte del rey, atacaron a los Ícenos con soldados romanos, expulsaron a sus nobles de sus tierras, humillaron a sus familias y los vendieron como esclavos. Tras apropiarse de las riquezas de los Icenos, exigieron el “pago” de las deudas con la corte romana.

Los Icenos no pudieron pagar. Boadicea fue tomada como responsable de las cuentas y los romanos la desnudaron en público y flagelaron, además de violar a sus hijas.

Tras el ataque, recobró a sus hijas y regresó con su gente. Humillada y furiosa, convocó a la guerra a todos lo que quisieran unirse a ella y muchas tribus rebeldes se alistaron bajo su mando. Reunió a más de 100.000 guerreros y guerreras y los guió hacia la colonia de oficiales imperiales en Camulodunum y con la ayuda de los rebeldes inició el ataque. Boadicea estuvo al frente de su ejército en esta batalla, vestida con su tartana, herida pero decidida y armada.